
Chile tiene una historia vitivinícola muy extensa a pesar de ser producido en una región mundial relativamente nueva si se la compara con la producción europea; ésta data desde el siglo XVI cuando los conquistadores españoles trajeron los vinos Vitis vinifera con ellos durante la colonización. En la mitad del siglo XVIII, los varietales franceses como Cabernet Sauvignon y Merlot fueron introducidos en la región. Al principio de los años ochenta, se produjo un renacimiento en la producción gracias a la introducción de los tanques de fermentación de acero inoxidable y al uso de barriles de roble para su añejamiento. La exportación de vino creció estrepitosamente puesto que la calidad de la producción mejoró de manera sobresaliente.
El número de viñas ha crecido de 12 a más de 70 el año 2005. Actualmente, Chile es el 5to exportador más importante para los Estados Unidos. El clima ha sido descrito como una mezcla entre California y Francia. Las uvas más comunes son Cabernet Sauvignon, Merlot y Carmenère. Gracias a sus barreras naturales como los Andes y el océano Pacífico, Chile se ha mantenido al margen de la plaga Phylloxera, lo que significa que las parras del país no necesitan ser injertadas.
En muchas competencias internacionales, los vinos chilenos han obtenido las más altas calificaciones. Por ejemplo, en la cata de Berlín del año 2004, 36 expertos cataron vinos de dos cosechas de los vinos más importantes de Francia, Italia y Chile. El primer y segundo lugar fueron para dos Cabernet rojos de Chile: Viñedo Chadwick 2000 y Sena 2001. La cata de vinos de Berlín, llevada a cabo en Brasil en 2005, tuvo como ganadores a 7 vinos chilenos de los 10 participantes. En la cata de Tokio en 2006, los vinos chilenos ganaron 4 de las 5 categorías más importantes.
Por todas estas razones, consideramos que es vital ofrecer un programa de español y vinos para nuestros estudiantes amantes de este elixir. Pueden aprender más sobre los vinos chilenos y su producción, cómo catarlos y también visitar las mejores viñas en Santiago.
El programa incluye una clase de cata de vino y una visita a una viña por semana. Todo lo que se necesita es tener el interés de convertirse en un experto en sólo un corto tiempo. ¡Salud!