
En Escuela Fronteras, optamos por una metodología comunicativa moderada, en un sistema de inmersión, íntegramente en español.
Creemos que es necesario enseñar un idioma con ejemplos muy concretos, reales, variados, contextualizados y motivadores; que sean prácticos para desenvolverse en situaciones de la vida diaria.
Los profesores ponen a los estudiantes en diferentes situaciones, con actividades en las que practican habilidades de producción de mensajes (expresión oral y escrita); y habilidades de recepción (comprensión auditiva y comprensión lectora).
Mediante muestras de español reales, los estudiantes aprenden progresivamente las reglas gramaticales, que luego son confirmadas y corregidas por el profesor.
Enfatizamos que nuestra opción es privilegiar el aprendizaje mediante la práctica, más que la simple memorización de reglas gramaticales.
Nuestras clases se organizan en torno a la “Unidad Didáctica”. Esta unidad integra las habilidades pragmáticas (diferentes actos de habla, como saludar o preguntar una dirección), los contenidos gramaticales, el léxico, fonología y referencias culturales, con una cohesión.
También presentamos las reglas gramaticales y algunos ejercicios de sistematización, pero con el mismo tema de la unidad didáctica, para integrarlas al tema de la clase.
Por otra parte, consideramos que la cultura y la lengua están unidos, y son imposibles de separar, especialmente en un curso de idiomas que sigue un método comunicativo, por la importancia del contexto situacional y cultural, y la interacción. La cultura influye y determina la forma de usar un lenguaje. En nuestra escuela, instamos al estudiante, no solo a practicar el idioma, sino también a asimilar la cultura, tanto chilena como latinoamericana en general.